Así lo argumentó la diputada de Encuentro Ciudadano, Gabriela Mestelán, tras la adhesión de la provincia a la ley nacional, sancionada este jueves. “Debemos mirar la salud desde el lugar de enfermo”, destacó.

Se sancionó en la Legislatura Provincial la adhesión de Santa Cruz a la Ley Nacional 27.350, de “Investigación Médica y Científica del Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus derivados”. Más conocida como Ley de Uso Medicinal del Cannabis, la adhesión fue propuesta los diputados Gabriela Mestelán (Encuentro Ciudadano) y Oscar Lemes (Frente Para la Victoria-PJ), y aprobada por los legisladores de ambos bloques.

 

“Esto es un avance que no desdibuja todo lo demás que debemos seguir mejorando, en una provincia donde nuestro sistema de salud está devastado y nuestra Caja de Servicios Sociales permanece intervenida y con prestaciones cada vez más deficientes desde hace años”, expresó tras la votación la diputada de Encuentro Ciudadano.

 

Durante su alocución en el recinto, Mestelán destacó que se trata de “un paliativo para el dolor de muchos enfermos” y subrayó: “se trata de mirar la salud pública desde ese lugar. Todo lo que podamos hacer para aliviar el dolor y poder sobrellevar situaciones que son irremediables o irreparables debemos hacerlo”.

 

“Así como decimos que tenemos derecho al buen vivir, también tenemos que garantizar el hecho de transitar de la mejor manera las enfermedades, y también tenemos que garantizar el derecho al buen morir”, agregó durante la sesión.

 

En el escrito presentado por Mestelán como fundamento de su proyecto, previo a la sanción, se citan testimonios de médicos e investigadores que comprobaron los beneficios del uso medicinal de cannabis y sus derivados para el tratamiento de diversas enfermedades, entre ellas la epilepsia, el cáncer, dolores crónicos no oncológicos, VIH, esclerosis múltiple, Parkinson, Alzheimer, demencia, lesiones medulares, enfermedad inflamatoria intestinal, entre otras patologías.

 

La ley nacional fue sancionada a inicios de año, pero aún no está reglamentada. Allí se establece un marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor de la planta de cannabis y sus derivados, garantizando y promoviendo el cuidado integral de la salud. Por otra parte, crea el Programa Nacional para el Estudio y la Investigación del Uso Medicinal de la Planta de Cannabis, sus derivados y tratamientos no convencionales, en la órbita del Ministerio de Salud de la Nación.